Para los venezolanos, Argentina es la nueva Miami de America Latina

Para los venezolanos, Argentina es la nueva Miami de America Latina

Buenos Aires hoy suena a “chamo, fino, chévere y a ajá”, expresiones coloquiales de Venezuela; también huele a arepa de harina pan, que se ve especialmente en las calles de Palermo donde suelen llegar a vivir los venezolanos siempre con otros paisanos. En la estación del metro de Diagonal Norte, la del famoso Obelisco, unos músicos increíbles tocan música llanera; en otra suena ‘Llorarás y Llorarás’ de Óscar de León en la trompeta potente de un chico venezolano.

No es una exageración que la tonada venezolana esté por todos lados, sobre todo en cafés o barcitos donde suelen ser contratados por ser “buenos laburantes”. Solo en 2017, según la Dirección Nacional de Migraciones, llegaron 31.000 y se triplicó entre 2016 y 2017. De acuerdo con una investigación de la Universidad Tres de Febrero 65% son profesionales.

“Los atrae que tienen una red y la flexibilización de los trámites. Aunque Venezuela está sancionado en el Mercosur, nunca hemos tomado represalias contra sus ciudadanos”, dijo Julián Curí, subdirector de la Dirección Nacional de Migración (DNM).

Un venezolano llamado Félix, explicó por qué decidió Argentina como destino: “Empecé a pensar: a Colombia van muchos, a Europa, el pasaje muy caro; en Chile, complicados los papeles; Brasil es muy grande, pero ya va, no hablo portugués; y con los argentinos ya nos conocemos, porque en otra época muchos de ellos vinieron a vivir a Venezuela y además, son más fáciles los trámites”.

Una reciente flexibilización del gobierno permitirá simplificar e incluso eximir a los venezolanos de la presentación de ciertos documentos necesarios para radicarse en el país. Sin embargo, por el “ahora o nunca”, muchos viajaban sin sus antecedentes penales, uno de los requisitos clave para comenzar el trámite de radicación en Argentina. “Hay personas que no pueden renovar su pasaporte o no recibieron sus antecedentes penales. Nosotros creemos que si vienen a trabajar no hay ningún problema”, agregó Curí.

“Los migrantes venezolanos pertenecen a sectores medios y medios altos calificados y altamente calificados en su gran mayoría, y cuentan con una red de connacionales establecida en el país, lo que permite deducir que su incorporación a la sociedad argentina puede ser mucho más dinámica que otras comunidades migratorias”, dijo el estudio de la Universidad Tres de Febrero.

La mayoría son ingenieros y algunos médicos, pero también hay periodistas que tuvieron que ocuparse en labores diferentes a sus profesiones. Su lógica es la siguiente: llegar, conseguir trabajo, estabilizarse lo cual puede durar un año y luego, intentar retomar sus profesiones.

Pero no es tan fácil. Y generalmente aparece el llanto.

Vincenzo Pensa es presidente de la Asociación de Venezolanos (Asoven) y una vez al mes hace una reunión de contención emocional para los que llegan. La gente busca que la escuchen, contar lo que dejó, lo que hacía en su país. “Para la mayoría el primer año es el más duro. Hay gente que ha tenido que pasar de profesor universitario a mozo (mesero), y eso duele; vivir en un hotel después de que dejaron su casa con todo, eso duele; el no saber si van a poder pagar el alquiler, eso duele”, afirmó Vincenzo, quien lleva más de una década en Buenos Aires.

La reunión se hace en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, pero muchos también se juntan en torno a la música y la alegría en Caracas Bar o en alguna de las ventas de arepas que existen hoy en la ciudad. De acuerdo con la Universidad Tres de Febrero, 78% de los migrantes venezolanos viven con otros venezolanos. Así se sienten un poco en su país.

Algunos dicen que Buenos Aires es como la nueva Miami de América Latina. Pero nada es tan sencillo como parece en ese comenzar de cero en la “ciudad de la furia”.

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