Regalan a la Virgen de Belén un broche con forma de coronavirus

Regalan a la Virgen de Belén un broche con forma de coronavirus

Durante la Misa del domingo 2 de agosto, en un clima muy emotivo, el pueblo de Belén entregó a su Patrona Nuestra Señora de Belén un broche con forma de coronavirus, como expresión de gratitud por su protección en la pandemia.   
El párroco, Pbro. Javier Grosso, presidió la ceremonia, que contó con la participación de autoridades comunales, de las fuerzas de seguridad, instituciones civiles y eclesiales, y destacó esta iniciativa de fieles y artesanos como “un gesto muy lindo, entiendo que es una respuesta de fe en este momento difícil impulsada por la misma gente y había que darle cauce”, afirmó.
La joya fue confeccionada por el orfebre belicho Fermín Aurelio Gutiérrez, quien la donó y tuvo el privilegio de colocarla en la imagen de la Patrona de esa comunidad del Oeste catamarqueño.

Acerca de la génesis de esta propuesta comentó que “un grupo de señoras que colaboran en la Iglesia me hablaron hace unos meses atrás, en plena pandemia, cuando las fases eran muy estrictas, para consultar la cantidad de material necesario para realizar esta prenda en forma de coronavirus, porque iban a pedir colaboración a la gente. Les dije que yo iba a poner el material y ése iba a ser mi regalo para la Virgen”. En aquella oportunidad, “ellas dijeron que querían agradecerle a la Madre la protección que nos está brindando”, contó Fermín, y trajo a la memoria que “según cuenta la historia, en otra época, la Virgen protegió a los pobladores de Belén de una plaga de langosta. Ellos le hicieron una ofrenda, ya que por la forma en que sucedió fue proclamado como un prodigio obrado por intercesión de la Virgen”.


Fermín Aurelio viene de una familia de artesanos del metal, y contó orgulloso que “hace 58 años, mi padre, Fermín Máximo, de quien aprendí el arte de la orfebrería, le regaló a la Virgen la medialuna de plata que luce bajo sus pies, y también el bastón que tiene en su mano fue hecho por él. Era la época en que la gente salía a la zafra, y en agradecimiento de esta gente trabajadora le hicieron ese bastón de regalo”.
Este trabajo artesanal “hecho a mano, a golpes en el yunque, con las mismas herramientas que usaba mi padre”, le demandó “más o menos un mes”, dijo, y describió que “es de plata con detalles de oro y bronce, que es el dorado de arriba, tiene poco más de 30 milímetros de diámetro, aproximadamente, y pesa unos 16 gramos”.
Para Fermín Aurelio, “haber realizado este presente para la Virgen es una emoción muy grande, porque es volver a hacer algo que hizo mi padre hace 58 años. A mi padre lo he querido muy mucho y es una emoción muy grande, porque regalarle algo a la Virgen es único”.

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